viernes, 21 de junio de 2013

Considerar opiniones de los empleados puede ser la clave del éxito en la empresa turística

En esta oportunidad queremos invitarlos a reflexionar sobre una actitud frecuente en el mundo empresarial de la región. Se trata de la creencia de que el jefe siempre tiene la razón. Con esa forma limitada de dirigir una empresa, se está perdiendo la posibilidad de innovar, crecer, mejorar, y en última instancia, sobrevivir, en el mercado competitivo actual.
Para las empresas del sector turístico es crucial ser capaces de resolver inconvenientes rápidamente, anticiparse a los cambios y las modas, competir con otros destinos emergentes y satisfacer a una demanda cada vez más preparada y exigente. Y es en este sentido que nos puede ayudar la inteligencia colaborativa, el trabajo en equipo y el apoyo al intraemprendedor o emprendedor corporativo, es decir, aquel trabajador que se vea capaz de desarrollar una nueva línea de negocio o innovación dentro de una compañía.
Las situaciones mas complicadas se han de gestionar con soluciones transformadoras. Y estas pueden llegar de la mano de alguien de la empresa, que necesariamente, no tiene, porque ser un directivo.
La pena es que nadie alienta a proponer formalmente estas ideas, ni existen canales para su gestión.
En países nórdicos se valora muchísimo el trabajo en equipo, sin embargo aquí, aun pesa demasiado la inercia de las jerarquías y los egos.
Las pocas empresas que permiten la libertad creativa de sus empleados ganan en competitividad, pues estos aportan el 100% de su capacidad profesional, de su visión de negocio y de su ilusión.
Las empresas que tienen en cuenta las opiniones de sus empleados, no sólo ganan en innovación y competitividad, sino también que sus empleados trabajan motivados y felices, en un clima positivo que se derrama en toda la organización, incluyendo a sus clientes.